Nicolás Visiers & Santiago Arias.
En este blog, podrás encontrar todo tipo de información científica. Desde importantes noticias actuales de recientes descubrimientos, hasta un sinfin de detalles sobre el universo y la ciencia, que seguro, lograran despertar su curiosidad por la ciencia.
"La NASA asegura que ha sido una «auténtica sorpresa» encontrar estas ondas electromagnéticas por encima de los60 kilómetros de altitud."
Alrededor de 2.000 tormentas eléctricas pueden coincidir simultáneamente sobre la Tierra, produciendo unos 50 relámpagos por segundo. Cada ráfaga de rayos genera ondaselectromagnéticas quedan la vuelta alrededor del planeta capturadas entre la superficie terrestre y un límite de unos 60 kilómetros de altura. Algunas de las ondas -si tienen la longitud de onda adecuada- se combinan aumentando en fuerza y dando lugar a un latido atmosférico conocido comoresonancia Schumann. Esta resonancia es una herramienta útil para analizar el clima de la Tierra, su entorno eléctrico, y para ayudar incluso a determinar qué tipos de átomos y moléculas existen en la atmósfera terrestre, pero hasta ahora sólo ha sido observado desde la superficie.
Ahora, el instrumento VEFI de la NASA, dedicado a la medición de campos eléctricos, a bordo del satélite C/NOFS (Comunication/Navigation Outage Forecast System) -en la imagen- ha detectado esta resonancia en el espacio. Ha sido una sorpresa, ya que los modelos actuales de resonancia Schumannpredicen que estas ondas deberían ser atrapadas en una altitud más baja, entre el suelo y una capa de la atmósfera, la ionosfera, a unos 60 kilómetros. "Los investigadores no esperaban tener en cuenta estas resonancias en el espacio", dice Fernando Simoes, un científico de la NASA en Goddard Space Flight Center. "Pero resulta que la energía se está filtrando y esto abre otras posibilidades para estudiar nuestro planeta desde arriba".
El disco protoplanetario alrededor de Beta Pictoris, posiblemente la primera imagen amateur de otro Sistema Solar.
Rolf Wahl Olsen, un astrónomo aficionado de Nueva Zelanda, ha conseguido fotografiar el disco protoplanetario de escombros y polvo que gira alrededor de la estrella Beta Pictoris a63,4 años luz de la Tierra, en la que puede ser la primera imagen de otro Sistema Solar tomada por un amateur.
Beta Pictoris es un sistema muy joven que apenas tiene unos 12 millones de años de antigüedad. Su interés para los astrónomos radica en que se asemeja a cómo nuestro Sistema Solar debió ser hace 4.500 millones de años. El disco se ve de canto desde nuestro punto de vista y aparece en las imágenes profesionales como cuñas finas o líneas que sobresalen radialmente desde la estrella central en direcciones opuestas.
Resplandor abrumador
Pero para un amateur, capturar una foto semejante entraña una gran complejidad. «La principal dificultad de las imágenes de este sistema es el abrumador resplandor de Beta Pictoris, que ahoga por completo el disco de polvo que gira muy cerca de la estrella», explica Olsen a la web Universe Today. Sin embargo, consiguió fotografiarlo el pasado 16 de noviembre con su propio equipo cuando Beta Pictoris se elevó a una posición favorable en el cielo nocturno.
"La misión más ambiciosa de la NASA para explorar Marte acaba de comenzar. A las 16.02 (hora peninsular española), como estaba previsto, ha despegado desde el centro espacial Kennedy de Cabo Cañaveral el cohete 'Atlas V' en el que viaja el vehículo robótico 'Mars Curiosity'."
El cohete propulsor fue lanzado desde la plataforma 41 en la Estación de la Fuerza Aérea, en Florida. Dos minutos después de la partida y cuando el proyectil ascendía a7.778 kilómetros por hora, se desprendió el primer segmento del cohete propulsor.
"Nuestra nave se encuentra en perfecto estado de salud y ya viaja camino a Marte", afirmó Pete Theisinger, jefe del projecto Laboratorio Científico de Marte (MSL, en sus siglas en inglés) en el Jet Laboratory Propulsion, en California. "Estamos preparados para aterrizar en la superficie de Marte y no podríamos estar más contentos", señaló John Grotzinger, científico del mismo laboratorio, tras el exitoso lanzamiento. "Creo que estamos ante la que será una de las misiones más importantes", aseguró.
El MSL es la misión de la NASA mejor equipada para explorar el Planeta Rojo. Uno de los principales objetivos del sofisticado 'rover' 'Curiosity', que llegará a su destino en agosto de 2012, será investigar si en Marte existió algún tipo de vida microbiana. A la conquista de Marte Su vida operativa se estima en al menos 14 años, pero el primer objetivo de la misión es completar un año marciano de trabajo, 686 días terrestres. Los científicos esperan ansiosos el trabajo de campo de un versátil laboratorio todoterreno 6x6, montado sobre seis poderosas ruedas para moverse con gran autonomía como un conquistador de Marte. 'Curiosity' lleva una batería de cámaras de navegación dotadas de objetivos gran angular, con un completo campo de visión. Además lleva cámaras ojo de pez que enfocan específicamente al suelo, por delante y por detrás del 'rover'. España aporta una estación meteorológica, cuyo desarrollo ha liderado el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA). Su misión es monitorizar las condiciones ambientales, los procesos geológicos y niveles de radiación en la superficie de Marte. El cráter Gale muestra signos de erosión y sedimentos que pudieron ser arrastrados por corrientes de agua. Tal vez contuvo un lago. "El objetivo es hallar ambientes potencialmente habitables", señala el doctor Ashwin Vasavada, uno de los científicos en el JPL de Pasadena.
La nave rusa Soyuz TMA-22, con tres tripulantes a bordo, ha despegado este lunes rumbo a la Estación Espacial Internacional (EEI).
El lanzamiento de la Soyuz TMA-22 se produjo a las 5:14 con ayuda de un cohete Soyuz FG desde el cosmódromo de Baikonur (Kazajistán).
La tripulación de la nave la integran los cosmonautas rusos Antón Shkaplérov y Anatoli Ivanishin y el astronauta estadounidense Daniel Burbank. Casi nueve minutos después de su lanzamiento, ya en órbita, la nave inició su vuelo autónomo hacia la EEI, a la que se acoplará a las 6:33 del miércoles, informó desde el Centro de Control de Vuelos Espaciales de Rusia la agencia Interfax. Actualmente, la plataforma orbital cuenta con tres tripulantes: el estadounidense Michael Fossum, el ruso Serguéi Vólkov y el japonés Satosi Furukawa. El calendario de vuelos espaciales de Rusia fue revisado en varias ocasiones debido a la necesidad de hacer más pruebas a los motores del cohete 'Soyuz', cuyo fallo llevó a la pérdida del carguero espacial 'Progress M-12M', que se estrelló el pasado 24 de agosto en Siberia. Aquella suspensión se sumó a la de los cohetes portadores Protón y los bloques aceleradores Briz-M. El accidente del Progress fue el primero desde 1978 y ocurrió poco después de que los cargueros y las naves Soyuz rusas se convirtieran en el único eslabón entre la Tierra y la EEI, tras la jubilación de los transbordadores estadounidenses. La sucesión de fracasos de la industria espacial rusa continuó la semana pasada con el lanzamiento de la estación interplanetaria Fobos-Grunt, que, por un fallo aun no esclarecido, quedó en la órbita terrestre en lugar de enfilar hacia Marte. De momento, todos los esfuerzos emprendidos por los especialistas de tierra para reanimar la Fobos-Grunt han sido fallidos El lanzamiento de esa estación debía marcar el inicio de una ambiciosa misión de 34 meses que incluía el vuelo a la luna marciana Fobos, el descenso en su superficie y, finalmente, el retorno a la Tierra con una cápsula con 200 gramos de muestras del suelo del satélite marciano
"Un equipo de astrónomos delObservatorio Europeo Austral (ESO) ha descubierto que el asteroide Lutetiaes un fragmento sobrante del material original a partir del cual se formó la Tierra, Venus y Mercurio."
Combinando datos de la sonda Rosetta de la Agencia Espacial Europea (ESA), el New Technology Telescope (NTT) de ESO y telescopios de laNASA, los científicos han encontrado que las propiedades del asteroide se asemejan a las de un raro tipo de meteoritos encontrados en nuestro planeta, lo que sugiere que la roca se habría formado en una zona más interna del Sistema Solar. En algún momento, Lutetia debió trasladarse a su actual ubicación, en el cinturón principal de asteroides situado entre Marte y Júpiter.
Impresión artística del asteroide Lutetia (dcha.) aproximándose a un planeta en el temprano Sistema Solar
Un equipo de astrónomos de universidades de Francia y Norteamérica estudió en gran detalle y en un amplio rango de longitudes de onda el inusual asteroide Lutetia, con el fin de deducir su composición. Este espectro de Lutetia fue posteriormente comparado con el de meteoritos encontrados en la Tierra, estudiados extensamente en laboratorio. Y resultó que un tipo de meteoritos –los enstatita chondrites– poseen propiedades que coinciden con Lutetia en toda la gama de colores.
Se sabe que los enstatitas chondrites corresponden a material que data de los inicios del Sistema Solar. Este material se habría formado cerca del joven Sol y habría jugado un rol fundamental en la formación de los planetas rocosos, en particular de la Tierra, Venus y Mercurio. Al parecer, Lutetia no se originó en el cinturón principal de asteroides, donde se encuentra ahora, sino mucho más cerca del Sol.
“¿Pero cómo logró Lutetia escapar del Sistema Solar interior y alcanzar el cinturón principal de asteroides?”, se pregunta Pierre Vernazza, autor principal del artículo. Los astrónomos han llegado a estimar que menos del 2% de los cuerpos situados en la región donde se formó la Tierra terminó en el cinturón principal de asteroides. La mayoría de los cuerpos del Sistema Solar interior desaparecieron después de unos pocos millones de años, a medida que se fueron adhiriendo a los planetas jóvenes en formación. Sin embargo, algunos de los más grandes, con diámetros de 100 kilómetros o más, fueron expulsados a órbitas más seguras, lejos del Sol.
Lutetia, que posee unos 100 kilómetros de largo, pudo haber sido expulsado de las partes interiores del joven Sistema Solar al pasar cerca de alguno de los planetas rocosos, sufriendo como consecuencia una drástica alteración de su órbita. Un encuentro con el joven Júpiter durante la migración a su órbita actual también podría explicar el enorme cambio en la órbita de Lutetia.
“Creemos que Lutetia se vio afectada por este tipo de eyección. Terminó como un intruso en el cinturón principal de asteroides y se ha mantenido allí por cuatro millones de años”, continúa Vernazza. Estudios anteriores de su color y las propiedades de su superficie muestran que Lutetia es un inusual y misterioso miembro del cinturón principal de asteroides. Los estudios previos han demostrado que los asteroides similares son muy raros y representan menos del 1% de la población de asteroides del cinturón principal. Los nuevos hallazgos explican por qué Lutetia es diferente: es un pequeño superviviente del material original a partir del cual se formaron los planetas rocosos.
“Lutetia parece ser el más grande y uno de los pocos restos de ese material original en el cinturón principal de asteroides. Por esta razón, los asteroides como Lutetia representan objetivos ideales para las futuras misiones de retorno con muestras. Entonces podremos estudiar en detalle el origen de los planetas rocosos, incluyendo nuestra Tierra”, concluye Vernazza.
La estación interplanetaria automática Fobos Grunt no da señales de vida, por lo que puede considerarse perdida definitivamente.
"Todos los intentos de recibir la información y poner en marcha el sistema de control de a bordo han fracasado. La estación puede considerarse perdida", dijo la fuente a la agencia Interfax. Roscosmos no tiene previsto dar una explicación oficial hasta dentro de dos o tres días.
La Fobos-Grunt, lanzada este martes desde Kazajistán, debía tomar rumbo hacia Marte, pero por un fallo aún no esclarecido quedó en la órbita terrestre.
El lanzamiento de la estación debía marcar el inicio de una misión de 34 meses que incluía el vuelo a la luna marciana Fobos, el descenso en su superficie y, finalmente, el retorno a la Tierra con una cápsula con 200 gramos de muestras del suelo del satélite marciano. El proyecto, con un coste de unos 128 millones de euros, tenía como objetivo estudiar la materia inicial del sistema solar y ayudar a explicar el origen de Fobos y Deimos, la segunda luna marciana, así como de los demás satélites naturales en el sistema solar. Caída sobre la Tierra Desde que fue lanzada el martes pasado, con destino a una luna de Marte, la Fobos-Grunt sobrevuela el cosmódromo kazajo de Baikonur cada hora y 48 minutos, pero los especialistas rusos no han sido capaces de restablecer el contacto con el aparato, según la agencia oficial RIA-Nóvosti, y sus 13,5 toneladas de peso, con cobalto 57 radiactivo y combustible tóxico, se saldrán de su órbita en los primeros días de diciembre. También la Agencia Espacial Europea (ESA) ha intentado contactar con la nave desde sus estaciones en las islas Canarias (España), Australia y la Guayana francesa, pero tampoco ha dado resultado. Según las fuentes rusas, el aparato podría caer sobre la Tierra a partir del 3 de diciembre, que es la fecha límite aproximada para la operación de salvamento de la estación. Operación de derribo La Fobos-Grunt, que debía haber llegado a Marte a finales de 2012, traza una órbita cuyo apogeo es de 346 kilómetros y su perigeo de 207 kilómetros y puede caer sobre los territorios de EEUU, China, África, Australia, el sur de Europa o Japón. Se rumorea que EEUU y China disponen de misiles capaces de abatir un aparato como la Fobos-Grunt, que tiene 13,5 toneladas de masa, en caso de que se dirija contra su territorio. En Colonia, el portavoz del Centro Alemán de Aeronáutica y Astronáutica (DRL), Andreas Schütz, dijo a la agencia DPA que la caída de la sonda no provocará perjuicios y pasará desapercibida, y que el material radiactivo no modifica la situación. "Son sólo pocos miligramos de cobalto que están a bordo por motivos científicos. Incluso si la Fobos Grunt ingresa en la atmósfera terrestre se desintegraría totalmente", señaló Schütz
El hallazgo de la expansión del Universo, asignado a Hubble, fue descritodos años antes por el sacerdote belga Georges Lamaître, pero párrafos clave de su teoría fueronocultados. Un investigador resuelve el caso.
El mayor descubrimiento astronómico del siglo XX, la expansión del Universo,pudo haber sido acreditado a la persona equivocada. El padre «oficial» de esta máxima científica es el famoso astrónomo estadounidenseEdwin Hubble,pero pronto creció alrededor de este hallazgo una especie de teoría de la conspiración en la que Hubble incluso fue acusado de plagiar al auténtico cerebro del asunto, el sacerdote y cosmólogo belgaGeorge Lemaître.
Incluso se llegó a afirmar que alguien censuró el artículo de Lemaître para favorecer al norteamericano. El astrofísico Mario Livio, del Space Telescope Science Institute, ha aclarado el entuerto. Según sus resultados no existióninguna mano negra ni una historia de misterio, sino que fue el propio sacerdote el quese autocensuró en un gesto de humildad que sería muy raro de ver en estos tiempos.
Durante casi un siglo, el astrónomo estadounidense Edwin P. Hubble se ha llevado la fama de este descubrimiento histórico, que cambió lo que hasta entonces se sabía de astronomía. Hubble señaló queel universo se expande uniformemente en todas direcciones, lo que resolvía el dilema de Einstein de por qué el Cosmos no se había colapsado bajo su propia gravedad. Irónicamente, Hubble no consiguió un Premio Nobel por este descubrimiento, aunque astrónomos de dos equipos que de forma independiente encontraron evidencias de la aceleración del Universo sí se han llevado el de Física este año. Al menos, Hubble consiguió que el más maravilloso telescopio de la historia llevara su nombre. Hubblepublicó su histórico trabajo, en el que se determina la tasa de expansión del Universo, en 1929. Este se basa en las aparentes velocidades de recesión (deducidas de corrimientos hacia el rojo) de las galaxias, que previamente habían sido medidas por el astrónomo Vesto Slipher. El análisis de Hubble mostraba que cuanto más lejos estaba la galaxia, más rápido parecía estar retrocediendo. La tasa de expansión cósmica se conoce hoy como la constante de Hubble. Sin embargo, dos años antes, un sacerdote belga y cosmólogo, Georges Lemaître, publicó conclusiones muy similares y calculó una tasa de de expansión similar a lo que Hubble publicaría más adelante. Lemaître basó su análisis en los mismos datos de corrimiento al rojo de Slipher.. Pero ocurrió algo extraño. Cuando se publicó en 1931, algunos cálculos del sacerdote belga, que luego pasarían a formar lo que se conocería como la Constante de Hubble, fueron omitidos.
Un equipo de astrónomos acaba de publicar un trabajo que añade la existencia de un quinto planeta gigante al primitivo Sistema Solar. Este astro explicaría uno de los misterios de nuestro sistema, que se refiere a la formación de las órbitas de los planetas.
Por lo que se conoce, cuando se formó el Sistema Solar, hace unos 4.500 millones de años, hubo un gran inestabilidad en las órbitas de los grandes planetas, hasta el punto que tendrían que haber acabado colisionando con la Tierra primitiva. Su conclusión es que si no ocurrió, se debe a que existía este misterioso cuerpo celeste. La investigación se basa en simulaciones informáticas. Según David Nesvorny, del Southwest Research Institute, sus datos proceden del estudio de los muchos objetos pequeños que hay más allá de Neptuno, en el llamado 'Cinturón de Kuiper', y también del registro de cráteres que hay en la Luna De su ánalisis ya se había concluido que cuando el Sistema Solar tenía sólo unos 600 millones de años, había una gran inestabilidad en las órbitas de los planetas gigantes, de los que ahora hay cuatro: Júpiter, Saturno, Neptuno y Urano. Debido a ello, infinidad de cuerpos pequeños se dispersaron (algunos de ellos conforman el Cinturón de Kuiper), pero otros se acercaron hacia el Sol, afectando a la Tierra y a la Luna. Y lo mismo pasó con los grandes. Júpiter, por ejemplo, se habría movido hacia dentro del Sistema lentamente. El problema es que ese movimiento habría afectado a las órbitas de los planetas rocosos como la Tierra, que habría colisionado con sus vecinos, Marte o Venus. El 'salto' de Júpiter Los astrónomos, en trabajos previos, presentaron una alternativa que evitaba esta opción: propusieron que la órbita de Júpiter cambió con rapidez cuando se dispersó, alejandose de Urano o de Neptuno, durante ese periodo de inestabilidad. Este 'salto' de Júpiter habría sido menos dañino para el resto de los planetas pero, ¿qué lo causó? Nesvorny realizó millones de simulaciones informáticas para encontrar la respuesta. Si efectivamente Júpiter saltó dispersando a sus dos vecinos gigantes, uno de los dos tendría que haber sido expulsado del Sistema Solar, algo que tampoco ocurrió. "Había algo claramente incorrecto", afirma el investigador.
La única alternativa que se le ocurrió era que había un quinto planeta gigante en nuestro entorno cósmico. Y Nesvorny acertó: comprobó que, con esa simulación, todo volvía a su lugar. Ese astro debía haber sido expulsado del Sistema Solar en sus inicios. "Es una explicación que parece bastante concebible debido al descubrimiento reciente de una gran cantidad de planetas que flotan libremente en el espacio ineterestelar, sin orbitar ninguna estrella, lo que indica que estas eyecciones de planetas podían ser comunes", afirma Nesvorny
"La misión más sofisticada y ambiciosa que jamás se haya enviado a Marte, está lista para su lanzamiento desde Cabo Cañaveral, en Florida. El Rover Curiosity, vehículo robótico que examinará al detalle una de las regiones más intrigantes del Planeta Rojo, se encuentra ya en la punta del cohete lanzador "Atlas V" y esperando el momento del despegue."
Si todo va según lo previsto, la misión emprenderá su largo viaje el 25 de noviembre, aunque si fuera necesario retrasar el despegue por algún motivo, habría más ventanas de lanzamiento hasta el próximo 18 de diciembre, la última fecha posible para realizarlo con éxito.
Tras nueve largos meses de travesía espacial, la Mars Science Laboratoryaterrizará en Marte en agosto del próximo año en el cráter Gale y, poco después, liberará al Curiosity, un rover del tamaño de un coche y una tonelada de peso que examinará los alrededores durante un periodo inicial de dos años.
La misión aterrizará cerca de la base de una montaña de 5.000 metros de altura que se encuentra dentro del cráter y su objetivo es el de averiguar si las prometedoras condiciones ambientales detectadas por otras naves desde la órbita marciana fueron alguna vez, o siguen siendo en la actualidad, favorables para la vida. "El cráter Gale -explica John Grotzinger, uno de los responsables científicos del proyecto- nos dará una excelente oportunidad para realizar pruebas en un buen número de lugares potencialmente habitables, y de estudiar un largo periodo de la larga evolución ambiental del planeta. El lugar del aterrizaje es un delta aluvialque se formó probablemente a base de sedimentos transportados por un curso de agua. Las capas de la base de la montaña contienen arcillas y sulfatos, que se forman en el agua".
El Curiosity es el doble de largo y hasta cinco veces más pesado que los dos rover ya enviados a Marte, los famosos Spirit y Opportunity, que cumplieron con creces la misión para la que fueron diseñados y resistieron durante largos años a pesar de que su duración prevista inicialmente era de solo tres meses. El Curiosity incorpora todo lo que los ingenieros y técnicos de la NASA han aprendido de los dos vehículos anteriores, y lleva incorporados diez instrumentos científicos diferentes.
Un mástil que se encuentra a 2,1 metros del suelo proporciona la altura necesaria para que las cámaras y los detectores laser puedan estudiar objetos a distancia. Y una serie de instrumentos montados en un brazo robótico de 2 metros de largo permitirá examinar los objetos seleccionados con todo detalle.
Dentro del rover, se podrá analizar la composición de las rocas y las muestras de suelo recogidas por el brazo y medir el grado de humedad. Otra serie de instrumentos estudiarán el ambiente y todos sus parámetros, incluído el tiempo y la radiación natural que podría afectar a futuras misiones humanas.
Debido a las dimensiones del rover, la misión tendrá que probar por primera vez una nueva y original técnica de aterrizaje, lo que conlleva un riesgo adicional. El Curiosity es demasiado pesado para utilizar airbags (como hicieron Spirit y Opportunity), y usará un nuevo método que consiste en un módulo de descenso con un cohete del que el rover colgará atado por correas.
La idea es que el módulo deposite suavemente el vehículo sobre el suelo como lo haría una grúa. Otro hito de esta misión es la extraordinaria precisión que se necesitará para el aterrizaje. La zona prevista para el descenso, en efecto, tiene apenas 20 km. de largo por 15 de ancho, la más pequeña seleccionada hasta la fecha para un aterrizaje fuera de la Tierra. Alrededor sólo hay terreno irregular y rocoso que no es apto para aterrizar.
La NASA, y todo el equipo científico, tienen la esperanza de que la Mars Science Laboratory consiga, por fin, aclarar las dudas que medio siglo de misiones marcianas no han logrado despejar: Si Marte tuvo alguna vez vida y, de ser así, averiguar si algún tipo de organismo ha conseguido sobrevivir hasta la actualidad
Se supone que una vez desprendida del vehículo debía utilizar su propulsor para entrar en la órbita marciana, aunque al parecer ha fallado.
La primera misión interplanetaria rusa en más de dos décadas sufrió esta madrugada un serio percance cuando la sonda Phobos-Grunt, ya en órbita, falló en las dos secuencias de encendido de sus propulsores y no pudo emprender su largo viaje hacia Marte.
Según Vladimir Popovkin, director de la agencia espacial rusa Roskosmos, tras el lanzamiento y después de haberse situado con éxito en la órbita prevista, la sonda no encendió sus propulsores y no pudo poner rumbo a Fobos, uno de los satélites de Marte. La misión Phobos-Grunt consistía en aterrizar en el satélite, tomar 200 gramos de muestras y regresar con ellos a la Tierra.
La sonda también lleva a bordo el experimento LIFE, treinta tubos de ensayo repletos de organismos de varias clases y con los que se pretendía demostrar si la vida como nosotros la conocemos puede resistir a un viaje de tres años por el espacio. Si fuera así, se reforzaría la teoría de la panspermia, según la cual las primeras formas de vida en la Tierra proceden de fuera de ella.
Se afirma que no se recibía telemetría de la nave. Sin embargo, Popovkin asegura que no todo está perdido y que la agencia tiene tres días para corregir el rumbo y recolocar la sonda en la trayectoria prevista. Después de ese plazo, se agotarán las baterías y ya no será posible realizar correcciones de rumbo desde tierra.
Horas antes del comunicado oficial, astrónomos aficionados ya se habían dado cuenta del problema al detectar que, al pasar el momento previsto para el primer y el segundo encendido, la sonda no cambiaba de posición. Además, detectaron dos objetos, en lugar de uno, en la posición de la Phobos-Grunt. Probablemente, afirman, uno de esos objetos corresponda a los cohetes que pusieron en órbita la misión.
Investigadores de la Universidad de Michigan (UM) han descubierto dos galaxias enanas, satélites de Andrómeda, la galaxia de espiral más próxima a la Tierra, un hallazgo que podría ayudar a explicar la naturaleza de la materia oscura.
A 1,1 millones y 600.000 años de luz de Andrómeda, respectivamente, el profesor de astronomía de la UM, Eric Bell, y Colin Slater, estudiante de doctorado en astronomía, encontraron Andrómeda XXVIII y XXXIX, las dos galaxias satélites más lejanas detectadas hasta ahora. Las galaxias, invisibles al ojo humano, son 100.000 veces más tenues que Andrómeda, y apenas pueden verse con los grandes telescopios terrestres.
Para encontrarlas utilizaron los datos del Telescopio Gemini en Hawai y del Sloan Digital Sky Survey (SDSS), un proyecto internacional de cartografiado del cielo que sigue la posición y luminosidad de más de 100 millones de objetos celestes. Los astrónomos se propusieron buscar galaxias enanas en torno a Andrómeda para entender cómo la materia se relaciona con la materia oscura, una sustancia invisible que no emite ni refleja luz, pero que los científicos creen que conforma la mayor parte de la masa del universo.
Los astrónomos creen que existe porque pueden detectar sus efectos gravitacionales sobre la materia visible y se cree que, con su gravedad, la materia oscura causa que la materia visible se organice en galaxias.
La hipótesis actual es que todas las galaxias visibles están anidadas en lechos de materia oscura, y que cada lecho de materia oscura contiene una galaxia. "Pero esas predicciones al parecer se derrumban cuando llegamos a las galaxias más pequeñas", apunta Slater, quien asegura que "los modelos pronostican muchos más halos de materia oscura que los observados en estas galaxias. Y no sabemos si es porque no vemos todas las galaxias o porque nuestras predicciones están equivocadas". Para los investigadores, cuyos resultados se publicarán esta semana en la revista Astrophysical Journal, la respuesta sería que, "simplemente, no hay tantos halos de materia oscura", poniendo así a prueba el paradigma.
Bautizada por la NASA como "bad boy", mide 80.000 km de largo y es extremendamente activa.
Los astrónomos del Observatorio de Dinámica Solar (SDO) de la NASA la han bautizado con el nombre de «Bad boy» (Chico malo), lo que no parece presagiar precisamente nada bueno. La mancha solar AR 1339 es la más grande detectada sobre la superficie de nuestra estrella desde 2005. Sus dimensiones son impresionantes. Nada menos que80.000 kilómetros de largo y 40.000 de ancho. Algunos de los núcleos oscuros que forman parte de la mancha tienen varias veces el diámetro de la Tierra. El problema con «Bad boy» no es solo su gigantesco tamaño, sino que comenzó a rotar hace algunos días, justo tras lanzar una potentísima llamarada de nivel X-la más potente de cuantas es capaz de emitir el Sol, en dirección a Mercurio y Venus-, y ahora se enfrenta cara a cara con nuestro planeta. Por si fuera poco, el fenómeno está muy activo y continúa emitiendo eyecciones. Las probabilidades, según los expertos, de una gran explosión son de un 10%.
El pasado jueves día 3, la mancha lanzó una potente llamarada de nivel X, la clase considerada más potente, cuya eyección puede verse en un vídeo tomado por el SDO. La emisión salió disparada a 1.100 km/s en dirección a Mercurio y Venus. Pero desde ese día, la mancha ha rotado hasta situarse prácticamente frente a nosotros, un proceso que ha realizado sin parar de lanzar emisiones de plasma, eso sí, más suaves que la del día 3. El pasado sábado, provocó al menos cinco llamaradas solares de clase M. Según recoge Spaceweather, las explosiones han sido tan frecuentes que incluso un fotógrafo ha conseguido captar una de ellas en acción.
La amenaza continúa
De seguir con sus eyecciones, potentes chorros de partículas cargadas procedentes del Sol podrían impactar contra el campo magnético terrestre desestabilizando los sistemas de comunicaciones y navegación en medio mundo. La amenaza de erupciones fuertes provocadas por esta región activa del Sol continúa. Los meteorólogos de NOAA estiman una probabilidad del 70% de eyecciones de clase M y un 10% de llamaradas de tipo X en las próximas 24 horas.
La Universitad de Valencia ha logrado identificar de forma directa con una técnica pionera las características del entorno de un agujero negro gracias a las imágenes del telescopio espacial Hubble de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA).
El coordinador de esta investigación, José Antonio Muñoz, ha explicado que la técnica empleada para realizar esta medición "no se podía poner en práctica hasta hace muy poco". Este profesor del Departamento de Astronomía y Astrofísica dirige un equipo integrado por cinco investigadores procedentes del Instituto de Astrofísica de Canarias, la Ohio State University y el Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics. Sus resultados, publicados en la revista 'The Astrophysical Journal', han sido fruto del trabajo desarrollado durante mucho tiempo, por un equipo pionero en la utilización de una técnica que emplea lentes gravitatorias para obtener 'información directa' sobre los agujeros negros.
A través de la medición del tamaño y las temperaturas, los investigadores han podido conocer las propiedades del 'disco de acreción', una estructura circular que se forma en una galaxia alrededor de un agujero negro central supermasivo (con una masa de millones o miles de millones de masas solares) al que alimenta y por el que es atraído al mismo tiempo. Estas observaciones, que se realizan a diferentes longitudes de onda, muestran un nivel de precisión equivalente a la detección de granos de arena en la superficie de la Luna. Aunque los agujeros negros son invisibles, pueden generar a su alrededor fenómenos muy brillantes, como en el caso del 'disco de acreción', que es engullido por el agujero negro central debido a su enorme fuerza gravitacional y produce un brillo mucho mayor que el de la propia galaxia que lo hospeda. Método innovador Según Muñoz, los quásares se encuentran a miles de millones de años luz de distancia. El equipo ha usado un método innovador para estudiar el quásar basado en el efecto de la lente gravitatoria: la gravedad de una galaxia situada entre el quásar y la Tierra curva los rayos de luzy, en consecuencia, produce el espectacular fenómeno de las imágenes múltiples. En el caso estudiado se forman dos imágenes del mismo quásarpero, a su vez, cada imagen es amplificada de nuevo por la gravedad de estrellas individuales en la galaxia. De este modo, midiendo cómo varía este aumento del brillo en diferentes longitudes de onda se puede determinar el tamaño del 'disco de acreción', como también su variación con la temperatura. Los expertos midieron un tamaño para el 'disco de acreción' entre 4 y 11 días-luz de diámetro (aproximadamente de 100.000 a 300.000 millones de kilómetros), utilizando un método que "tiene un gran potencial para una mayor precisión en el futuro", según el astrónomo. "Todavía no entendemos bien las propiedades físicas de los quásares. Por lo tanto, esta técnica abre una nueva ventana que ayudará a comprender la naturaleza de estos objetos", concluyó el investigador.
"Un asteroide de casi 300 metros de longitud y muchas toneladas de peso pasará cerca de la Tierra el próximo martes, 8 de noviembre. La mole se aproximará a nuestro planeta más de lo que lo está la Luna, pero no hay riesgo de que haya un impacto. Así lo aseguran los investigadores del Observatorio de Arecibo (en Puerto Rico), que han estudiado su órbita."
Según sus datos, hasta dentro de 100 añosno existe riesgo real de que colisione con el planeta, lo que causaría un desastre equivalente al de 65.000 bombas atómicas. De hecho, se cree que fue un impacto de este tipo el que acabó con la vida de los dinosaurios y otras muchas especies hace 60 millones de años y la posibilidad de que algo así vuelva ocurrir es uno de los asuntos que más preocupan.
En este caso, el Asteroide 2005 YU55 ha salido de la lista del programa de detección de asteroides peligrosos de la NASA, donde hay registrados 1.200 objetos potencialmente peligrosos, pero aún así será estudiado al detalle por astrónomos de todo el mundo, para conocer a fondo su órbita y poder prever su comportamiento en el futuro.
Los expertos aseguran que, si las condiciones atmosféricas lo permiten, podrá verse con unos simples prismáticos o pequeños telescopios desde la Península Ibérica desde el atardecer hasta las 23 horas, aproximadamente. Su velocidad será de unos 10 grados por hora.
Este objeto fue descubierto en el año 2005 por Robert S. McMillan en el Observatorio Steward, Kitt Peak (Universidad de Arizona) y después fue observado de nuevo el año pasado gracias al telescopio de Arecibo, lo que permitió averiguar quepasará a unos 300.000 kilómetros de la Tierra, algo más cerca de lo que está la Luna. "No se sabe si es de hierro, de carbono o silicio porque no hay un espectro, pero estará lo suficientemente lejos como para que no resulte atraído por la gravedad terrestre. Sin embargo, no se sabe qué puede pasar en próximos encuentros, y por ello hay que prestarle atención", explica el astrónomo rumano Ovidiu Vaduvescu, del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).
Vaduvescu es uno de los promotores del proyecto Euronear, una iniciativa europea encaminada a observar asteroides potencialmente peligrosos, una investigación liderada hasta ahora por Estados Unidos. "Europa no ha invertido ni un euro en este tema y por ello, con Euronear, queremos iniciar el camino, para lo que necesitamos unos 10 millones de euros", apunta el astrónomo.
En el mismo sentido, Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional, recuerda la importancia de catalogar todos los objetos mayores de 100 metros, que son los que realmente entrañan un peligro real. "Para ello se necesitan telescopios de gran campo de visión, como el futuro Gran Telescopio Sinóptico (LSST), con un espejo de más de ocho metros, que permite detectar objetos muy débiles en exposiciones cortas". Este telescopio está previsto que entre en funcionamiento a pleno rendimiento hacia 2015. Luego, una vez identificados, y estudiado el riesgo, hay que poner en marcha soluciones que puedan evitar un desastre en la Tierra. De momento, como recuerda Bachiller, la única eficaz parece ser desviar el asteroide peligroso, como se hizo en la misión 'Deep Impact' de la NASA.
Los investigadores estiman que la probabilidad de estos impactos es pequeña: uno del tipo de Tunguska (en Siberia, en 1908) cada milenio, aunque recuerdan que hay órbitas de asteroides que hay que estudiar con más detalle, por lo que no habría que regatear fondos con este objetivo.