El telescopio espacial Hubble ha descubierto un cúmulo de cinco galaxias en sus etapas iniciales de desarrollo, la agrupación de este tipo más lejana jamás observada en el Universo temprano. Están tan distantes que su luz ha tardado 13.100 millones de años en llegar hasta nosotros. Los resultados han sido presentados por astrónomos de las universidades de Cambridge (Reino Unido) y Colorado (EE.UU.).
Estas galaxias, captadas por el Hubble en un rastreo del cielo realizado cerca de la luz infrarroja, tienen aproximadamente una décima parte del tamaño de nuestra Vía Láctea, pero son comparables en brillo. Se encuentran entre las más brillantes en esa etapa temprana de la historia del Universo, ya que son alimentadas con grandes cantidades de gas a través de fusiones con otras galaxias. Además, también son muy jóvenes, surgieron solo 600 millones de años después del Big Bang, la gran explosión que dio lugar al Universo, cuando la luz de las primeras estrellas surgían de una niebla de hidrógeno frío en un proceso llamado reionización.
Los cúmulos de galaxias son las estructuras más grandes en el Universo, ya que comprenden cientos de miles de galaxias unidas por la gravedad. Este cluster, o protocluster, en desarrollo aproximadamente desde hace 13.000 millones de años, probablemente se ha convertido en una de las «ciudades de galaxias» más gigantescas que existen en la actualidad. Las simulaciones del equipo prevén que finalmente las galaxias se fusionarán y formarán la galaxia central más brillante en la agrupación.
El resultado confirma la teoría de comprensión de la acumulación de los cúmulos de galaxias. Y el Hubble es lo suficientemente potente como para encontrar los primeros ejemplos de ellos a esta distancia.
En busca de la luz
La mayoría de las galaxias en el Universo residen en los grupos y cúmulos, y los astrónomos han investigado muchos de ellos al detalle en una amplia gama de distancias. Pero la búsqueda de grupos en las primeras fases de su construcción ha sido un desafío porque son extraños y oscuros. «Tenemos que mirar en muchas áreas diferentes, porque las probabilidades de encontrar algo tan extraño son muy pequeñas», dice Trenti. Para conseguirlo, los astrónomos utilizaron el ojo de la Wide Field Camera 3 (WFC3) del telescopio Hubble. «Es como jugar a un juego de la Batalla Naval: la búsqueda es al azar. Por lo general, una región no tiene nada, pero si damos en el blanco correcto, podemos encontrar galaxias múltiples».
Debido a que estos cúmulos distantes en ciernes son tan oscuros, el equipo busca los sistemas de galaxias más brillantes. Estos actúan como publicidad, avisando de las zonas de construcción de cúmulos. Estos potentes faros de luz se encuentran en los pozos profundos de la materia oscura, que compone el andamio gravitacional fundamental para la formación de galaxias. El equipo espera que muchas galaxias más tenues que no se ven en estas observaciones puedan ser cercanas a estas y ser descubiertas en el futuro.
Fuente: ABC

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